lunes, 28 de septiembre de 2009

Estados frapiteos del ánimo

Ñaaa, detesto que a veces me pongo triste por cosas que, aún mientras me estoy poniendo triste, me doy cuenta de que son ridiculas. Pero no puedo evitar ponerme mal igual. Me pongo tristona, me siento chiquitita y no hay mucho mas que pueda hacer.
Hay veces en que no se realmente lo que pienso, porque me suele suceder estar total y abolutamente convencida de algo, para al día siguiente, ya pensar otra cosa.
Hay muchas cosas, desde leer o escuchar un comentario, hasta ver como se comporta otra gente y me pongo triste. Pero no se exactamente que me pone triste. Solamente tengo ejemplos de situaciones que me ponen triste, pero no se que hay en comun en todas ellas.
Quizas miedo. Miedo a la soledad, miedo al abandono, miedo a perder a mis seres queridos. Quizas es inseguridad, la inseguridad de no saberme suficiente, pero como siempre, llego a la conclución de que las personas no deberían medirse en esos terminos, en terminos de utilidad.
Quizas es otra vez el miedo, el miedo a tomar la decision equivocada.
Quizas es la angustia que genera la gran dicotomía de la existencia, que puede ser tan extremadamente feliz y tan putamente melancólica.
Y al final no se nada, al final no se ni por que me pongo triste, o por que me siento menos que los demás, o por que no confio en mi. Porque a veces no me siento triste, me siento feliz, y a veces me siento un pecesito mas, y no el ultimo orejon del tarro, y a veces también confío en mi y en que las cosas van a salir bien. ¿Entonces? ¿Como funciona la cosa?
Pucha, no tengo ni idea...
Lo que si se es que la sensacion fea en el pecho me agarra igual. También se que no puedo pretender vivir feliz todo el tiempo. Pero bueno, al menos me gustaría poder evitar los bajonazos por cosas que no valen la pena.
En fin, sigo sin saber nada pero al menos me quejé un rato y alguito mejor me siento. Aunque la sensacion de ser pulga persiste. :P