Estoy viviendo estos días sintiendo un remolino de cosas. Por un lado, mi papá tuvo un accidente hace unos meses y aún se está recuperando. Eso me insume mucho tiempo, que me encantaría poder utilizar para arreglar todo para antes del viaje. Pero la familia viene primero, así que a cuidar a papá pues. Al menos hasta que me vaya para Dubai. Él está orgulloso de mi; no es tan fácil entrar en Emirates, y no es tan fácil tomar la decisión de irse por un tiempo a otro país.
Por otro lado, tengo mucho mucho miedo. No de lo que me voy a encontrar allá, eso a lo sumo me genera intriga, emoción, ansiedad... pero no miedo. Lo que me genera miedo, es estar tan lejos de la gente que quiero. Sobre todo de Manu, mi novio. Estamos saliendo hace mucho, y lo amo con toda el alma... y eso hace que me quiera quedar. No quiero perderlo, el solo pensarlo me hace sentir muy muy mal. Saber que van a pasar semanas o meses entre que nos veamos, saber que no voy a poder dormir con él todas las noches... me hace doler mucho en el pecho.
Pero en la vida hay que ser valiente, y temo que si no voy, me arrepentiré muchísimo. Sería darle la espalda a la aventura, sería apostar por lo mas seguro, quedarse en el molde. No quiero ser vieja y arrepentirme de no haberlo intentado. Aunque dula mucho, voy a ir. Espero con toda el alma que el amor que nos tenemos sea fuerte fuerte. Espero que nos amemos toda la vida, que me sepa esperar, y saber esperar yo también. Espero que la vida nos llene de aventuras y experiencias hermosas, que aunque sea difícil la distancia, logremos superarla, logremos amarnos aún cuando parece que no puede amarse mas.
Tengo mucho mucho miedo. Tengo miedo de perder a Manu, tengo miedo de no sentir mas sus caricias y sus besos, sus chistes tontos, su forma de moverse y su forma de pensar; las expresiones de su cara y como me hace sentir. Tengo mucho miedo. ¿Estoy loca? ¿Por que me voy, si acá tengo al amor de mi vida? Creo que quiero aventurarme, quiero enfrentar lo desconocido y volver a los brazos de mi amor, cargada de tesoros y experiencias. Quiero llevarlo a los confines del mundo conmigo, quiero conocer culturas distintas, idiomas estrafalarios, costumbres milenarias y de las nuevas. Quiero ahorrar algo de dinero, para que podamos vivir tranquilos, alquilar un departamento y poder dormir juntos todas las noches, abrazados.
¿Puede salir mal? ¿Puedo llegar a perder a la persona que mas me importa en el mundo? Si, puede pasar. Debo de estar loca al apostarlo todo de esta forma. Pero el que no arriesga no gana. Sería terrible, aún peor que perderlo todo, saber que pude ganarlo todo y no aposté.
Así que voy a apostar por mi misma. Todas las fichas a Pau, que ya se ata los cordones y no tropieza cuando camina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario